The pet squad, desde una mirada educativa
Publicado por Andrea Gutiérrez · 18 Febrero 2025

The pet squad, desde una mirada educativa.
Hola, soy Andrea Gutiérrez, educadora social y colaboradora en el desarrollo de The Pet Squad. Hoy trataré de hablar sobre la tecnología, especialmente los videojuegos, y su impacto en la infancia, intentando que mi opinión esté lo menos sesgada posible. No pretendo ni defender ni demonizar su uso, ni juzgar el modo en que educan en el hogar, sino reflexionar sobre cómo pueden ser una herramienta tanto para el entretenimiento como para el desarrollo desde una perspectiva educativa.
Me interesa especialmente analizar las reacciones que he observado en niños y niñas de 8 a 12 años al jugar a The Pet Squad. En nuestras exposiciones, muchos niños se acercan atraídos por los colores, los animales y la música y, aunque al principio pueden sentirse un poco inseguros, su entusiasmo es contagioso.
Algo que me ha sorprendido es la facilidad con la que estos niños manejan dispositivos táctiles, como móviles o tabletas, propia de aquellos que han nacido con la tecnología en las manos. Los mas mayores, especialmente si hablamos en masculino, también se sienten capaces de usar un mando de consola. Sin embargo, cuando se enfrentan a un ratón y un teclado, muchos experimentan dificultades. A pesar de que algunos se sienten frustrados y abandonan debido al reto que les supone, la mayoría demuestra una capacidad sorprendente para resolver problemas y una actitud positiva ante el juego, superando en muchos casos a los adultos.
Esto me lleva a pensar,¿por qué no aprovechar esta curiosidad innata, la diversión que provocan los videojuegos si ayuda a fomentar su desarrollo de los niños?. ¿Que aporta nuestro juego en este ámbito?
The Pet Squad, diseñado para ordenador, requiere el uso de teclado y ratón, por lo tanto mejora la coordinación mano-ojo y la motricidad, adquiriendo una habilidad que le será útil en su futuro escolar.
A nivel cognitivo los puzzles y desafíos a los que se enfrenta durante el juego estimularan su pensamiento lógico y la resolución de problemas y tareas por medio de estrategias basadas en mecánicas repetitivas.
Es en esta etapa, cuando los niños comienzan a pensar de forma más abstracta, que este tipo de juegos resulta especialmente beneficioso. Crear recorridos, calcular distancias y resolver problemas espaciales les ayuda a desarrollar su imaginación, su visión espacial y geométrica y, en consecuencia, la comprensión del mundo que les rodea.
Otro aspecto importante es el seguimiento de instrucciones. En el juego Gina explica las reglas y guía a los niños a través de diferentes tareas, lo que favorece el desarrollo de la comprensión lectora y la capacidad de seguir normas. Además, al asumir el rol de operadores de T.P.S. y cuidadores de los animales, los niños aprenden sobre la responsabilidad que conllevan sus tareas y sus funciones del día a día.
The Pet Squad también fomenta la creatividad y la imaginación. Al ofrecer múltiples soluciones para cada nivel, el juego invita a los niños a pensar de forma original y a encontrar su propia estrategia. Del mismo modo enfrentarse a todos estos retos le enseñarán a enfrentarse a sus propias dificultades, a manejar la frustración y a tener la resiliencia necesaria para volver a intentarlo en caso de fallo.
Estamos tratando una etapa donde sus emociones y su personalidad comienzan a formarse al mismo ritmo que comienzan a adquirir sentido los constructos sociales (*la muerte, la amistad, la bondad o la maldad, el miedo, el respeto a los animales… *). Igualmente comienzan a tener aficiones y afianzan sus amistades de cara a la adolescencia, aumentando su circulo social desligándose paulatinamente de su familia.
Este juego combina diversión y aprendizaje, ayudando a reforzar esos ideales que nos gustaría que tuviesen si reflexionamos con ellos sobre la historia y personajes que nos presenta y a desarrollar habilidades fundamentales. Además puede ser una experiencia enriquecedora para todos enfrentarse a retos juntos, tratar de comunicarse asertivamente y discutir las estrategias a seguir para acabar en juego. No solo los unirá, mejorando la comunicación y relación intrafamiliar, si no que también hará que ellos se sientan realizados, válidos y que aprecien que sus opiniones e ideas importan y son escuchadas y valoradas, (aunque no siempre sean las acertadas) aumentando su autoestima.
En resumen, aunque The Pet Squad no es el único juego que puede contribuir al desarrollo de los niños y a pesar de que su PEGI es superior a la edad analizada, creo que ofrece una serie de beneficios que lo convierten en una herramienta educativa valiosa. Yendo más allá, para mi la cuestión está en que los contenidos a los que acceden mediante la tecnología, igual que en otro ámbitos, sean adecuados para su edad, positivos y que los pequeños tengan un apoyo y seguimiento por parte de los adultos para poder disfrutar de esa experiencia de forma enriquecedora.